En los últimos años la cirugía de ojos ha mostrado un alto nivel de eficiencia, efectividad y relativo confort. La cirugía de transplante de cornea es el más exitoso de todos los procedimientos de transplante y las técnicas se mejoran constantemente.
Este procedimiento busca remover la parte central de la cornea del paciente y reemplazarla con la cornea de un donante. Los bancos de ojos se encargan de obtener corneas sanas y distribuirlas a los cirujanos. Son cirugías bastante comunes y con muy buenos resultados. La probabilidad de rechazo es menor que la de cualquier otro órgano transplantado ya que la cornea no tiene vasos sanguíneos. El rechazo de otros órganos generalmente se da por incompatibilidad entre el donante y el receptor que es mediada por células sanguíneas.
La anestesia local o general se usa en este procedimiento y en general no es necesaria la hospitalización después de la cirugía. Ya que la visión inicialmente será borrosa, necesitará que alguien maneje hasta su casa. Una vez allí debe asumir un estilo de vida reposado por varios días. Algunas personas experimentan algo de dolor e incomodidad después de la cirugía. La incapacidad laboral varía de acuerdo al trabajo de cada persona. Generalmente en un trabajo sedentario se puede reincorporar en una o dos semanas.
El cirujano usa un instrumento llamado trepano para remover su cornea distorsionada y para cortar una porción similar en la cornea donante. Luego se coloca la cornea donante en el agujero de su cornea y se sutura en este lugar. Todo el procedimiento se realiza bajo visión microscópica. La sutura que se usa es mucho más fina que un cabello humano.
Los vendajes usualmente se remueven en una o dos semanas después de la cirugía pero usted no va a ver claro inmediatamente. Pasaran varios meses antes de que su visión se estabilice y que se le puedan prescribir gafas o lentes de contacto. Existen grandes diferencias entre casos diferentes y por lo tanto los lapsos de tiempo mencionados anteriormente deben considerarse muy generales.
Aunque hay un 95% de probabilidad de éxito en transplantes de cornea para queratocono, este procedimiento, como cualquier otra operación, involucra riesgos potencialmente serios. En casos donde el primer transplante no es satisfactorio, un segundo transplante puede ser la solución. La recurrencia de queratocono en la cornea transplantada ha ocurrido pero es extremadamente raro. Aunque la pérdida permanente de visión es rara, puede ocurrir. El transplante de cornea se considera solamente en aquellos casos en los cuales el lente de contacto no puede ser solución o provee de una inadecuada visión.

|